(Murialdino mes de Octubre)
jueves, 4 de octubre de 2012
(Murialdino mes de Octubre)
martes, 2 de octubre de 2012
EDITORIAL
jueves, 9 de agosto de 2012
EDITORIAL
jueves, 28 de junio de 2012
Editorial
Hemos recibido con pesar la noticia que en la comunidad de san Pedro en Los Ángeles (USA), ha fallecido el viernes 22 de junio, quien fuera Rector de nuestro Liceo desde 1957 hasta 1964.lunes, 4 de junio de 2012
Nuestro Pentecostés
La mañana del pasado sábado 26 de mayo no podía estar mejor ambientada para vivir, a una escala menor, un nuevo Pentecostés. El fuerte temporal de viento y lluvia que desde la tarde anterior se hizo presente, y que podría habernos aguado la fiesta, no hizo más que dar el tono a lo que más tarde pudimos vivir en esta celebración. Así como hace 2000 años, las lenguas distintas que en un primer momento generaban confusión, dieron paso a que todos los participantes entendiéramos claramente lo que el Espíritu nos estaba diciendo. Así, misioneros venidos de la India, de Albania, y otros que hablaban italiano, no tuvieron inconvenientes para comprender todo lo que en ese día se nos entregó. De igual manera, el temor que acompañó a los primeros discípulos, estuvo también presente en los nuevos ordenandos. No era para menos, la importancia del sacramento que recibirían generaban unos nervios que quedaron atrás, luego de la hermosa ceremonia en que recibieron, por la imposición de manos, el Orden sagrado.
lunes, 23 de abril de 2012
En las huellas de San Leonardo Murialdo

El arribo de los primeros josefinos a Chile en 1947, estuvo marcado a los pocos meses por dos acontecimientos que ciertamente les han debido impactar: recién cumplían un año en Chile y en marzo de 1948 fallece en esta casa el P. Renato Selva, un joven misionero de apenas 33 años. El dolor algo se alivió, pues en abril del año 1949, es ordenado sacerdote el P. LuisParussini por parte del recordado Cardenal José María Caro. En este hecho los josefinos habrán entendido un signo, pues el joven misionero fallecido ofrecía en su agonía su dolor por nuevas vocaciones en estas tierras de misión. Largos años debieron transcurrir para que en la antigua Capilla fuese ordenado un exalumno de este colegio, se trata de P. José Troncoso, quien recibiera el Orden sagrado de manos de Monseñor Jorge Hourton en agosto de 1975. Tras largos años de espera y de constante oración, hoy asistimos a un momento de verdad histórico, pues junto a nuestro exalumno Jesús Castillo, serán ordenados otros dos seminaristas chilenos, Rafael y Eduardo, hecho inédito en la historia de la Congregación en Chile.
En estos tiempos, en que muchas empresas se preocupan de certificar su calidad a través de exigentes parámetros y en el que también los colegios invierten muchos recursos para recibir el preciado sello que certifique su calidad educativa, me pregunto cuál debiera ser el sello característico de un colegio de Iglesia. Por cierto, el empeño por destacar en lo pedagógico no debe dejarse como algo secundario, pero según mi parecer, hay otros elementos que hablan bien de una escuela católica y ello está en la capacidad de dar frutos en el ámbito religioso. Son esos los frutos que debieran enorgullecernos y hacernos pensar que estamos en buen camino. Cuando vemos muchos niños y familias empeñados seriamente en su preparación para recibir a Jesús por primera vez; cuando se repletan las vacantes para ser catequistas de los niños más pequeños o cuando nos faltan catequistas para atender a los más grandes que quieren confirmar su fe, son signos evidentes de una comunidad fecunda que ha apostado por la formación de sus alumnos en la fe y de una fe que al crecer se traduce en obras concretas.
jueves, 12 de abril de 2012
“NO HAY PEOR SORDO……..QUE EL QUE NO QUIERE OÍR”

La sabiduría popular expresa en este proverbio una realidad que en este año debiéramos analizar con atención. Se nos propone como lema “Escuchando se dialoga, dialogando se construye” y no más iniciar esa frase aparece la condición para que ese diálogo sea efectivo: la necesidad de escuchar. Múltiples son las situaciones en que de haber sido capaces de escuchar atentamente los signos que a diario se nos presentan, habríamos tomado una decisión mejor. Así debiera ser también en todo orden de cosas. Por ejemplo, llama la atención que muchas de las demandas que los pueblos expresan, no sean atendidas hasta que se provoca una situación de alteración del orden público. Inmediatamente como respuesta, la autoridad concede todo o gran parte de lo mismo que antes se negaba tajantemente a entregar. De esta forma se va sentando un pésimo precedente, pues de haber sido capaces de escuchar el sentir de la gente se hubiese podido responder a ello sin mediar presión alguna. Parece que esto es algo que aún no logramos aprender. Nuestra vida social sería más serena, si quienes detentan el poder estuviesen más atentos a ir escuchando esas señales que a diario surgen de las necesidades insatisfechas de sus conciudadanos. Llevando esto al extremo, basta ver lo que ocurre en aquellos pueblos sojuzgados por dictaduras eternas como las del medio oriente y otras más cercanas y cómo, cual si fuese una válvula que explosa, las muchedumbres exigen un cambio radical de gobierno en revueltas que acarrean siempre muerte y destrucción.
Para los creyentes este dicho popular cobra especial importancia cuando lo asociamos a la incapacidad de escuchar la voz de Dios. El nos habla siempre, somos nosotros los sordos, que no oímos o lo que es peor no queremos oír. Por eso el dicho señala que no hay peor sordo que el que no quiere oír. La voz de Dios manifestada en lo que Murialdo llamaba los “signos de los tiempos”, nos debiera impulsar a estar atentos a leer esos signos a través de los cuales se manifiesta su voluntad.
Este año es una excelente ocasión para tratar de vivir más atento a lo que Dios quiere de nosotros. Muy distinta sería la convivencia social si quienes nos gobiernan estuviesen más atentos a escuchar esos signos y reaccionaran con prontitud. Parece que nunca aprendemos y la historia nos muestra uno y mil ejemplos de aquellos que, haciendo oídos sordos, sólo se escuchan a sí mismos y una y otra vez se equivocan. Muy distinta sería también la vida escolar y familiar si estuviésemos atentos a escuchar lo que el Señor a cada instante nos va indicando para seguirle.
DON MARCO
viernes, 16 de marzo de 2012
Al Maestro con Cariño
Muchas son las frases que podrían encabezar esta editorial, pienso que para muchos incluso los que no fueron sus alumnos, ésta refleja lo que ha sido Don Aparicio en nuestras vidas. Hoy se cierra una larga etapa de presencia educativa en nuestro colegio. Su partida no nos puede dejar indiferentes. Lejano nos parece el 01 de marzo de 1956 cuando estampó su firma en el primer contrato de trabajo, el que también firmara como rector el inolvidable Padre Edilio Neyrone. Don Aparicio pronto cumpliría 21 años y la docencia era todo un desafío para este exalumno de la Escuela Particular Nº 42 “Santa Filomena”. Los Padres Josefinos habían arribado nueve años antes y él fue uno de esos niños que les dieron la bienvenida en ese inicio de año de 1947. Era evidente que un hijo de este barrio estuviera tan cerca de esta casa en todo sentido. En esos tiempos vivía en Recoleta 590, para luego trasladarse a su hogar por tantos años, en la calle Sagrado Corazón 305.
Por 40 años se desempeñó en la docencia, varios de ellos en ambas jornadas. Era habitual verlo en los recreos con los cuadernos de sus numerosos cursos apilados en un brazo, mientras con el otro iba corrigiendo la caligrafía y los resultados de aritmética. Siempre sereno, jamás alterado, nos iniciaba en el deporte estando en clases de Gimnasia, era obvio, pues desde pequeño el gusto, especialmente por el fútbol, lo quiso traspasar a las nuevas generaciones. Lo que no logró era que también fuéramos hinchas de su querido Ferroviarios. Su buen desempeño lo mostró en los equipos de nuestro barrio, llegando a ser seleccionado nacional de fútbol. Muchos apoderados recuerdan las clásicas tardes de campeonato en el Gimnasio en las que la calidad y caballerosidad del flaco Díaz eran manifiestas.
Largas jornadas también ocupó para ayudar a su estimado P. Franco, otro enamorado del deporte, para preparar las clásicas Revistas de Gimnasia. Muchas horas restadas a su familia también absorbió el afán periodístico de ambos por llevar a toda la comunidad las buenas noticias; es así como crearon en los años 60 El Burrito y luego la recordada revista Nadino, la que renació desde el año 2004 en El Murialdino, del cual es su gran impulsor.
Despedir a un querido profesor de tantos años no es fácil. Agradecer sus largos años de dedicación a este colegio resulta difícil expresarlo en pocas líneas. Su figura tan josefina, silencioso, de bajo perfil, caballeroso como el que mas, son características que no cualquiera tiene. Desde estas páginas que ayudó a ilustrar y escribir le rendimos el tributo que se les da a los grandes, aquellos que sin aspavientos son sencillos de corazón aquellos que han hecho vida el lema de Hacer y Callar, en suma un gran murialdino.
¡Gracias Don Aparicio!
DON MARCO
jueves, 22 de diciembre de 2011
MI QUERIDO MURIALDO

“Hoy se termina una gran etapa de nuestras vidas, que fue inolvidable para cada uno de nosotros, llena de felicidad y buenos momentos, de recuerdos y amistades.
Ninguno de nosotros pensó que llegaría tan pronto este momento, siempre lo vimos muy lejano, de hecho, siempre quisimos que llegara, pero cada vez que se acercaba el día de la despedida, deseábamos detener el tiempo y seguir en nuestro Liceo, aprovecharlo y continuar con nuestra vida de estudiantes.
Claro, si este establecimiento, sus patios y sus salas se fueron transformando poco a poco en nuestro hogar, sus trabajadores en nuestra familia, y sus alumnos, más que en nuestros compañeros, se transformaron en nuestros amigos y hermanos.
En el transcurso del tiempo, hemos hecho amistades y buenos amigos. Hemos aprendido de la vida, y cómo vivirla, llevando siempre los valores murialdinos de frente. Nos hemos hechos mejores personas, no solamente debido a la labor familia-escuela, sino también por cómo hemos interpretado dicha labor.
Hemos vivido en este Liceo, el cuál nos ha visto crecer y cambiar: Ingresamos siendo unos niños, llenos de ansias por explorar un mundo nuevo, llenos de energía, la cual se veía reflejada en todos los cantos que interpretábamos, en todas las actividades en las que nos desenvolvíamos y en la felicidad que irradiábamos. Hoy, nos vamos siendo ya hombres y mujeres, pero igualmente felices, enérgicos y con mucho por descubrir.
Probablemente, no seríamos los mismos si no hubiésemos estado aquí, sin recibir toda la enseñanza del Liceo y el afecto que todos los profesores entregaban en cada una de sus clases… ¡sí!, el afecto. Quizás, nunca nos hemos dado cuenta del cariño que hemos recibido estando acá, y tampoco de todo el amor que sentíamos por nuestro Liceo.
Espero, que cada uno de nosotros consiga su meta a cumplir, realice su sueño y alcance la felicidad por la cual hemos estado trabajando todos estos años, para así, con el paso del tiempo, haya un murialdino en cada lugar, y que destaque en su labor, pero no solo como profesional, sino que también por su calidad de persona, por su humildad y buenos sentimientos, por saber hacer el bien y hacerlo bien, para que así, cada uno de nosotros, se sienta orgulloso del otro, y pueda decir “yo estudié con él, yo crecí con él o ella”.
¡FELIZ NAVIDAD Y LOS MEJORES DESEOS PARA EL AÑO VENIDERO!
jueves, 17 de noviembre de 2011
P. ITALO SAROLO FAVERINI
“¡No hay problema!”, fue su frase característica. Con ello, en todo momento transmitía la serenidad necesaria para afrontar la vida y sus complejidades. Seguramente esa forma de vivir le ayudó a sortear tantos problemas en sus casi 88 años de vida. P. Italo falleció el domingo pasado en su tierra natal Thiene, en el norte de Italia. 
DON MARCO
lunes, 24 de octubre de 2011
“NO HE VENIDO A SER SERVIDO, SINO A SERVIR” Mc 10,45
Con gran alegría nos preparamos a la celebración de la Ordenación Diaconal de los Hermanos Jesús y Rafael el próximo sábado 22. De por sí, dados los tiempos que corren, es este un gran regalo que Dios nos concede como comunidad. Tanto Jesús como exalumno y Rafael por haber realizado aquí su magisterio, son fiel reflejo de esta familia.DON MARCO
martes, 20 de septiembre de 2011
“PÁJARO MAL NACIDO, ES EL QUE ENSUCIA SU PROPIO NIDO”

La noticia del asesinato del cantautor argentino Facundo Cabral, ocurrida durante julio, para muchos no pasó desapercibida. Conocido en muchos países, me impresionaba lo profundo de sus letras cantadas con una voz inconfundible. En una de esas canciones, hace ya muchos años, le escuché intercalar un antiguo proverbio para referirse a los desagradecidos: “No hay pájaro más mal nacido, que el que se ensucia en su propio nido”. La aplicación de dicho refrán es toda una lección de vida, la cual en estos días se me ha hecho cada vez más patente.
Recorro el centro en días de disturbios. Por trámites debo ir hasta el sector de Los Héroes. El efecto del paso de los manifestantes incultos, pues en estos días se han podido diferenciar los que saben expresarse civilizadamente, ha ido dejando su huella. Hermosos monumentos rayados a más no poder. Vidrieras, señaléticas, semáforos, kioscos, destruidos. No hay espacio que se libre de esa bárbara expresión de malestar. El adagio repetido por Cabral, me resuena una y otra vez. Nada saben de lo valioso que como patrimonio tenemos en nuestras ciudades. El irrespeto parece llevar la delantera. Los demás, permanecemos silentes, esperando que esto acabe o que de una vez acaben con todo. Duele ver el patrimonio destruido, en un país en el que tanto cuesta tener algo del pasado, pues los terremotos han hecho desaparecer tantos lindos ejemplos del paso del hombre por esta tierra, otros desaparecieron por malas decisiones.
Pero hay otro patrimonio que, tanto más importante que el material, ha sido mancillado. El movimiento de los estudiantes lo ha hecho ver con mayor crudeza. Reportajes en televisión muestran cómo en diversos lugares del país, niños y jóvenes no han recibido lo que otros debían entregar. Para ello estaban los recursos. Mas, parece que las redestinaciones de esos fondos, el afán de enriquecerse, han postergado justamente a quienes tenemos el deber de privilegiar: los más pobres. El grito angustiado del Papa Juan Pablo II, en el año 1987 en la CEPAL, nos sigue dejando indiferentes como sociedad: “Los pobres no pueden esperar”… Y siguen esperando. Ya en esa ocasión, el Papa denunció como un error pensar que, cuando la economía estuviese tan bien, por una especie de rebase iba a beneficiar a los más postergados. Pasan los años y vemos cómo en un país que se dice de hermanos, las diferencias son cada vez más escandalosas, mientras algunos se vanaglorian de los excelentes índices macroeconómicos.
No juzgo intenciones, pero creo que es evidente que así como en el caso La Polar, en muchos otros ejemplos, los inescrupulosos han ensuciado su propio nido, a sus propios prójimos, a sus propios hermanos. ¡Pájaros mal nacidos!. Hace falta detenerse un momento y valorar que, cuando en lugares como nuestro colegio insistimos que la solidaridad es posible, estamos educando a nuestros alumnos para que las palabras equidad y justicia tengan real sentido.
DON MARCO
miércoles, 31 de agosto de 2011
TESTIMONIO
EL 11 DE SEPTIEMBRE DE 1973 EN EL MURIALDO.

Los convulsionados días de septiembre de 1973 tienen su génesis varios años antes. Cada vez que explico lo que a mi parecer generó el 11, debo remitirme a finales de la década del 60: la campaña electoral de 1970, provocó como pocas veces, una polarización nacional. Todos estábamos involucrados en lo que se estaba viviendo. Recuerdo cómo, siendo un niño de 4º básico, discutíamos de política y, cada vez que se pasaba lista, señalábamos con nuestros dedos el número de uno de los tres candidatos que, según nuestra particular preferencia, debía dirigir el país. “Momios” y Upelientos” eran típicas formas de descalificarnos. Pero, ciertamente un hecho marcó lo que luego lamentaremos. Quien mejor lo describe es nuestro Nobel Pablo Neruda, dejando plasmado en un doloroso poema la muerte del Comandante en Jefe del Ejército, René Schneider:
“Desde entonces un río nos divide:
agua sangrienta, barro de marismas!
No hay nadie en esta tierra que lo olvide.
Desde entonces la Patria no es la misma.
Mi general, adiós.
Desde entonces tu sangre ha separado
dos zonas hasta ahora divididas:
el rencor que amenaza por un lado
y el pueblo que acompaña tus heridas”
El afán de generar miedo por la llegada de un gobierno de izquierda, llevó a grupos ultraderechistas a matar al Comandante. De ahí es historia conocida: intransigencia de todos los sectores; desabastecimiento de la población; intromisión velada y no tanto, de organismos norteamericanos y soviéticos, inflación desbordada y un largo etcétera.
Al interior del colegio tampoco fue mejor. A duras penas se conseguía inaugurar el actual pabellón del segundo ciclo; la austeridad del Liceo era evidente. Con los años supe que la necesaria subvención estatal, llegaba con varios meses de retraso, lo cual abortaba cualquier intento de mejoras en un edificio de adobes que a gritos reclamaba una demolición. Los sacerdotes debieron hasta vender sus muebles para cancelar sueldos y muchas veces su alimentación corrió por parte de unos bienhechores italianos.
En este periodo perdimos nuestro tradicional uniforme de camisa y medias grises con la exclusiva corbata escocesa, en pos de un uniforme para todos los colegios impulsado por el Ministerio: camisa celeste, corbata azul y pantalón plomo, fue lo que más se usó.
La mañana del martes 11, habíamos llegado con ganas de celebrar, pues ese día se festejó, hasta ese año, el día del Maestro. El 7ºB del cual era parte, organizó una convivencia para nuestro profesor jefe Don Tomás Bruna. Si bien a primeras horas vi en Recoleta transitar unos tanques del Buin, no me llamaron mayormente la atención, pues en días previos ya los habíamos visto.
De improviso llegó el papá de uno de mis compañeros alarmado, pues había un “pronunciamiento militar”, eufemismo que por años nos acompañó para evitar decir golpe de estado… hasta ahí no más nos llegó la fiesta. Los curitas a cargo prohibieron que los alumnos salieran, salvo que sus apoderados les viniesen a buscar. Olvídense de avisar por teléfono, de los 1200 alumnos calculo que no más de cien contaban con tan moderno dispositivo.
Salimos al patio y muchos curiosos preguntábamos a P. Roberto Cogato que se paseaba escuchando una pequeña radio a pilas, sobre lo que ocurría. De pronto, al mirar hacia el sector de La Vega, vimos los aviones que descendían y dejaban caer unas “cositas”. Un mes después, al reanudarse las clases, junto a uno de mis compañeros fuimos a ver el efecto de ello: nuestro Palacio de La Moneda semidestruido y ennegrecido por el efecto del incendio provocado por el bombardeo de nuestra propia Fuerza Aérea.
Como pude logré colarme y salir con un apoderado hasta Avenida Perú. Desde allí tomamos un camión, cosa habitual en ese tiempo, del cual bajaban una escalera de madera y alguien cobraba unas monedas por el “servicio”…los paros de micros eran la tónica, y el bus escolar, que el gobierno nos colocó gratis y que circulaba por Recoleta, en muchas ocasiones no aparecía…desde Plaza El Salto caminamos hasta Recoleta, por lo que hoy es el Cementerio Parque del Recuerdo y que en ese tiempo era un asentamiento campesino con lechería incluida. En ese trayecto de más de tres kilómetros, pudimos observar con mi amigo Paulino, como otros aviones, que pasaban sobre nuestras cabezas, disparaban a una antena ubicada en un pequeño cerro al costado de la Piscina Mirasol…era una radio que aún no entraba en cadena nacional con bandos y música marcial y a través de la cual el Presidente emitía su conocido discurso final.
A media tarde llegó mi padre a casa. Había sido obligado a trotar por Vicuña Mackennadesde su lugar de trabajo, manufacturas Sumar, pasando por el colegio a buscarme. Al no hallarme siguió caminando. Las ampollas en sus pies, reposando en un lavatorio de agua es un recuerdo que perdura...
El toque de queda, las balas locas, los allanamientos, los operativos para afeitar y cortar el pelo, fueron la tónica de esos primeros días. Muchos festejaron el fin de un periodo de penurias e inocentemente se pensaba en una transición breve.
Después de un mes volvimos a clases, aparentemente no había pasado nada. En el colegio todos curioseábamos en la sala del actual 8ªB, allí unas balas, seguramente disparadas desde el retén que estaba en el cerro, habían atravesado un vidrio dejando su huella en una puerta y en el estante. La trayectoria pasaba por el escritorio del profesor…si hubiese sido en horario escolar, Don Aparicio hoy sería un recuerdo.
El primer aniversario debimos ir a desfilar al Hipódromo Chile. Así lo ordenaba el interventor militar del colegio, un oficial del Buin. Todos los cursos formamos en Avenida Dorsal. Para amenizar, el Coro del colegio, grupo de gran prestigio, dirigido por el Rector, entonaba los cantos y marchas que el gobierno proponía. Fue así como mientras el coro entonaba “Chile, levántate y anda…”, nosotros cerrábamos el desfile de los colegios, pues nos había tocado llevar los 4 inmensos retratos con los rostros de los miembros de la Junta Militar (!).
Con los años fui entendiendo que ese 11, nos había marcado a sangre y fuego. Hoy al ver lo que aún ocurre entre los hijos de una misma Patria, me parecen cada vez más ciertas las estrofas de Neruda:
“Desde entonces un río nos divide (…)
Desde entonces la Patria no es la misma.”
Será porque olvidamos fácil y repetimos errores, que cada año trato de llevar a mis alumnos de Cuarto Medio al Museo de la Memoria en Quinta Normal. No sería mala idea para estos días ir en familia y transmitir el personal testimonio que cada uno de los que fuimos protagonistas de esos días vivió.-
lunes, 8 de agosto de 2011
"LA IGLESIA QUE YO AMO"
lunes, 25 de julio de 2011
¿VALIÓ LA PENA?



